Páginas

Asia · Camboya · Siem Reap: El monje sátiro

Asia · Camboya · Siem Reap


Árbol gigante - Ta Prohm - Angkor Vat - Camboya
Foto: viajar X mundo
Angkor me había dejado fascinada pero a la vez intrigada. Lo intenté pero no pude, el amanecer no me encontró en Angkor, ni siquiera de camino, pero bueno, hay otros ritmos posibles para visitar Angkor, ni mejores ni peores, distintos. 

Después de un desayuno exquisito - pan francés fresco comido a mordiscones en la bici - inicié el periplo por el circuito chico de Angkor. Este circuito me llevaría por las principales eminencias arquitéctonicas de Angkor. El día se planteaba en solitario y a paso lento. Cada templo me fue consumiéndome en el mejor sentido, agotándome por su majestuosidad, reanimándome con cada detalle sorprendente... 
El periplo se inició en Ta Prohm donde a la imponencia del templo se suman los infatigables árboles que envuelven cada una de las paredes con una fuerza desorbitante, pero en una especie de simbiosis inquietante... 

Entrada Angkor Thom - Siem Reap - Camboya
Foto: viajar X mundo
Finalmente entré a Angkor Thom, con una necesidad casi imperiosa de visitar Bayon. Es uno de los templos más impresionantes y mejor conservados del complejo con las 54 caras de Budda o el Rey (según que versión de la historia se elija) desplegando una sonrisa burlona. Aquí el sexto sentido se puso en alerta nuevamente. Había algo que me inquietaba pero no sabía qué. Estaba sentándome en uno de los accesos para repasar el circuito cuando escuché "Hello? Where are you from?" (¿Hola? ¿De dónde eres?), me dí vuelta y me encuentré con un monje budista que me invita a sentarme con él. Intercambiamos escasas palabras pero había algo que no estaba bien. Le era imposible sostenerme la mirada y movía las manos errática y nerviosamente. Intenté despedirme pero me invitó a caminar con él. Tuve que aceptar. ¿¡Cómo se le dice que no a un monje!? 

Bayon tiene tres niveles, y el monje me llevó casi volando por todos los niveles, no pude ver nada. Cuando me dí cuenta, el monje estaba en un cuartito extremadamente pequeño y oscuro, oculto tras el marco de la puerta y me invitaba a entrar. Obviamente no había nada de maravilloso dentro del cuartito, así que mantuve distanc
ia. El insistía con que entrará y yo decía, desde afuera. "Oh, is really dark. Wow." (¡Oh, es muy oscuro! ¡Guau!), jugando a "turista tonta sorprendida por la oscuridad del cuarto). Como se dió cuenta que no iba a entrar me dijo desde adentro "What can I do for you?" (¿Qué puedo hacer por ti?).  Si, ya sé, esta pregunta se puede leer de muchas maneras, pero con los antecedentes ocurridos, no pude más que leerlos de una manera. ¡Y no estaba equivocada! 

El monje sátiro - Bayon - Angkor - Camboya
Foto: viajar X mundo
Cuando finalmente decidió abandonar el cuarto oscuro, donde se encontraba sólo, se me acercó, violentando mi espacio personal - demasiado cerca - y me dijo con ojos inquietos, nerviosos y sátiros "Would you like something with me?" (¿Quierés algo conmigo?"). Y esta vez sí que supe como decir que NO: manitos frente a la cara en forma de rezo, leve movimiento hacia adelante con la cabeza y "no thank, you" ("no, gracias"). 

Sí, es patético decir que no de esta manera a un monje sátiro, pero no encontré otra... Inmediatamente se dió media vuelta y empezó a gritar "Vietnam! Vietnam!". Escasos minutos antes habíamos cruzado a una chica vietnamita que también viajaba sola. ¿Otra víctima? ¿Habrá aceptado la propuesta?

Angkor para mi - Camboya
Foto: viajar X mundo
Con el corazón en la boca me dispuse a una visita más tranquila y a solas (sin monjes sátiros de por medio). Mientras caminaba obnubilada entre las 54 caras me tropecé con Phalikan, una mujer camboyana pero criada en USA. Después de 30 años de educación y trabajo en Estaos Unidos decidió regresar a su país de origen para compartir con su gente la formación recibida. Tiene en marcha, desde hace tres años, una investigación fotográfica sobre Angkor Vat. Investiga con mucho esfuerzo, sin casi soporte gubernamental, y parece haber descubierto detalles reveladores de la historia de Angkor. Según ella, toda la historia está tallada en piedra, como si fueran dibujos animados, simplemente tenemos que leer la historia, la han dejado detallada para nosotros. 

Pescando en Bayon - Angkor Thom - Siem Reap - Camboya
Foto: viajar X mundo
Después del monje sátiro y Phalikan las energías y la capacidad de absorción flaqueaban por lo que me permití recorrer disfrutando, sin pensar, sin interactuar con nadie y lo logré... me zambullí por la parte posterior de la Terraza de los Elefantes, el Palacio Real y otros templos de Angkor Thom, donde no había turistas, solo templos y yo. Finalmente silencio. 

Estaba abandonando Angkor, cuando a las puertas de Bayon, me encontré con un grupo de pescadores, exprimiendo los recursos naturales hasta limites insospechados. Estaban a las puertas de una de las maravillas del mundo, pescando en una especie de charco casi seco... algunas veces nos olvidamos que cada lugar que visitamos es el hogar de alguien... y su vida transcurre allí, en una de las maravillas del mundo, aunque parezca subrealista. 

Regreso tranquilo a Siem Reap para terminar de cerrar algunos detalles, cena sencilla a escasos 10m del mercado nocturno turístico, pero que no recibe turistas por su apariencia simple. ¡Ideal!


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Consultas :: info@viajarxmundo.com