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Asia · Camboya · Cuando menos te lo esperas...

Asia · Camboya 

La intensidad de cada minuto es difícil de describir. Incluso los días que se deberían de resumir a largas horas de bus y paradas estratégicas, terminan ofreciendo momentos irrepetibles. 

Embarcadero del mirador de Delfines - Kratie
Foto: viajar X mundo
Ban Lung se cerraba y Camboya nos esperaba. Nos embarcamos hacia el Sur por las carreteras rojas de Ratanakiri. Con una decisión de último momento nos detuvimos en Kratie, que según otros viajeros no tiene nada para ofrecer. Pero todo depende de los ojos con que se miren. A escasas dos horas de haber "aterrizado" en Kratie habíamos pedaleado hasta el mirador de Delfines. Claro, siempre hay una opción más cara... en este caso un botecito, pero desde la costa (versión económica) los delfines también nos saludaban. Verlos actuar en conjunto para atrapar los peces nos recordó, una vez más, como todo puede ser más sencillo, fácil y eficaz si trabajamos hermandamente. ¿Tendremos que volver a los orígenes? 

 Miradas que contienen - Casamiento - Kratie - Camboya
Foto: viajar X mundo
De regreso, la primera invitación del día a una boda. Era una familia muy humilde pero estaban todos vestidos de gala. 

Las bodas en Camboya se celebran en casa de la novia. El novio busca a la novia en su hogar, para ser aceptado y adoptado por la familia maternas.

Nos encontramos con una novia avergonzada y nerviosa que era contenida por un novio sonriente y vital. Desde la puerta uno de los ancianos, invitados a la ceremonia, nos auguraba suerte y felicidad para el resto de nuestras vida en un inglés entre exótico y exquisito. 

Estábamos aún lejos de nuestro destino final, y la tarde apremiaba pero fuimos invitados a cenar por los músicos de una segunda boda. Vivir una boda en Camboya desde el backstage (atrás de bambalinas) implicó ver cómo el trabajo se puede combinar con el placer. Cómo trabajar y disfrutar no son verbos reñidos. 

MIradas que atrapan - Casamiento - Kratie - Camboya
Foto: viajar X mundo
Las cantantes vestían sus mejores galas y unas pestañas infinitas que les ofrecían seguridad en el escenario. Una gran familia puesta en escena donde todos cuidan de todos y todo es de todos. Nada es de nadie. Aquí también nos encontramos con esa mirada que nos decía "Aquí no vienen muchos turistas. Bienvenida". Nos cautivaron.

De regreso para Kratie, una señorita exaltada de alegría nos llamaba desde una esquina oscura "Sister.¡¡¡Sister!!!", Pich venía de su clase de inglés y nos invitó al cumpleaños de su hermanita. Cuando llegamos, la fiesta estaba casi terminada pero la pusieron en marcha nuevamente sólo para nosotros... apareció la comida caliente, la bebida fresca y la música se reanimó. ¡Nos ofrecieron todo lo que tenían y más!

Pero la segunda boda nos esperaba, tras la promesa de regresar, había que cumplir. Y allí estaban los músicos disfrutando de cada momento... y esperándonos. 

Un secreto bien guardado
Semillas de flor de loto - Camboya
Foto: viajar X mundo
El día siguiente se presentaba bastante monótono, con muchas, muchas horas de bus, pero terminó ofreciendo dos oportunidades insuperables. 

La primera de ellas, saborear flores de loto. Como toda flor mágica, las semillas vienen muy bien envueltas y son ofrecidas con una sonrisa. Tras atravesar las mil capas que la naturaleza creo para cubrirlas, una semilla crocante, fresca y sabrosa nos esperaba. 

Competíamos bus con dos monjes budistas ávidos de inglés. Querían saber de dónde veníamos, si nos gustaba Camboya, dónde habíamos estado, que queríamos ver después, todo. Y ante una simple pregunta "¿En qué templo viven?", una invitación. "Quieres visitarnos, tenemos una escuela de lenguas y necesitamos profesores voluntarios". ¿Dar clases de inglés y participar de la vida de un templo? "¡¡¡SIIIII!!!

Finalmente llegamos a Siem Reap, hogar de una de las 7 maravillas del mundo, Angkor Vat. El escenario está montado para turístas y lo "local" es difícil de encontrar, pero existe y sus habitantes son extremadamente amables. 

En busca del templo de Sep Daro (el monje budista que conocimos en el bus) nos perdimos por las calles de Angkor Vat y de la nada apareció Sehya, un niño encantador de escasos 16 años con un inglés insuperable. Vive con su hermano de 18 años en Siem Reap para poder estudiar. Su familia vive en otra provincia y sólo los ve una vez cada seis meses. A la mañana va al colegio, a la tarde a clases particulares y cuando tiene tiempo libre se acerca a Angkor Vat para practicar inglés con los turistas. Quiere ser interprete. ¿se puede pedir más a un niño de 16 años? El empeño, tesón y perseverancia con que se intenta progresar de la nada y con mucho esfuerzo es conmovedor. Esto nos invita a pensar sobre la infinidad de oportunidades que tenemos a diario y cuan inconformistas somos. Nunca nada es lo suficientemente bueno, o queremos lo que no tenemos. Pero cuando no tienes nada, cada pequeño cambio es una oportunidad y lo poco que tienes es suficiente... 

Con esfuerzo - Clase de ingles - Kok Chork Pagoda - Camboya
Foto: viajar X mundo
Con el alma conmovida y los sentidos arrazados por un torbellino de emociones nos encontramos con Sep Daro, el monje budista y fundador de la escuela de lenguas. Un micro proyecto que a base de trabajo en equipo actualmente cuenta con 6 clases simultaneas de inglés gratuito a lo largo del día (Wat Kok Chork - kebdaro@yahoo.com). 

Desde las 3 hasta las 6 de la tarde saltamos de una clase a otra, tratando de ofrecer nuestro granito de arena. La última clase estaba desbordada de miradas inquietas y tímidas ante nuestra presencia, que poco a poco se fueron convirtiendo en sonrisas para terminar en complicidad. 

Espectaculo de danza - Krousar Thmey - Camboya
Foto: viajar X mundo
Finalmente un show de puppets (marionetas de sombra) en el Restaurante La Noria (espectáculos miércoles y domingo a las 19,30hs.). Es una parada obligada en Siem Reap por su originalidad y unicidad... y descubrimos que el espectáculo recauda fondos para una ONG (Krousar Thmey) que protege a niños Khmer carenciados, huerfanos, sordos y mudos.

Pero como si esto fuera poco, los niños son los artífices de este espectáculos, con una organización escrupulosa, una seriedad admirable y un saber hacer inigualable, nos ofrecieron una lección de superación. 

Camboya no nos ofreció su mejor cara en la frontera, pero nos sorprende día a día tierra adentro. 

2 comentarios:

  1. Anónimo23:11

    ana simplemente hermoso lo q estas viviendo, q conmueven tus historias, y es verdad todo lo q escribis q aveces no sabemos apreciar todo lo q tenemos .........tkm cuidate amiga. silvia tolaba

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    Respuestas
    1. Gracias Sil!

      Ahora recapitulando esta anécdota me encuentro con tu comentario. :D

      ¡Qué ganas de estar allí de nuevo!

      ¿Vamos?

      ¡A VIAJAR!

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